Todos sabemos que actualmente, la economía China se está transformando. Hay muchos ciudadanos chinos que está comenzando a disfrutar de los placeres de una economía de mercado. Por supuesto hay muchos millones de chinos que no verán ni estarán cerca de disfrutarlos. Pero la nueva clase media está comenzando a fijarse en otras cosas que no sea sólo el trabajo.
Entre las tendencias de los nuevos chinos adinerados está la concurrencia a los spas. Hay de todo tipo. Ya hace un tiempo, aquí mismo he posteado una información sobre una terapia con fideos para mejorar la piel.
Pues ahora ha surgido otra bastante original. Consiste en una terapia con peces vivos. Uno se sumerge en una piscina donde estos pequeños peces, llamados Garra Rufa, campan a sus anchas. Son tropicales y pueden vivir en aguas calientes de por lo menos 43º. Son utilizados en tratamientos de enfermedades de la piel. Estos peces se alimentan de las células muertas del cuerpo humano, por lo que se acercan a la gente y van efectuando mordisquillos en la piel para alimentarse. Los promotores de la terapia aseguran que el proceso es totalmente indoloro, que uno sólo siente un agradable hormigueo en la piel.
Quiero pensar que estos expertos están en lo cierto y que uno sale de esa piscina con la piel de un bebé, pero… ¿y quién nos asegura que a algún chistoso no se le ocurre cambiar los inofensivos pececitos por unas hambrientas pirañas?.
Leído en: Cellar.